Influencia de los conflictos sociales, políticos y climatológicos, en la arquitectura, el urbanismo y la forma de vida

domingo, 22 de agosto de 2010

UNA OCUPACIÓN CIVIL. LA IMPLICACION POLÍTICA DE ARQUITECTOS ISRAELÍES.


La creciente colonización de los territorios ocupados por parte de Israel lleva violando leyes internacionales desde 1967; el primer asentamiento ilegal de Israel en palestina se produjo este mismo año cuando el ejercito derribó el barrio árabe de Al Mughrabi, de 800 años de antigüedad en la ciudad vieja de Jerusalén; se demolieron 130 casas y en esta explanada se construyo otro barrio para israelíes. Pero la elección de este lugar no era casual, el asentamiento se realizaba en un lugar estratégico y debidamente estudiado militarmente. Todas las construcciones y edificios están implicados en esta estrategia, nada se deja al azar por parte de los arquitectos planificadores que actúan junto a los ingenieros militares.
La colonización en los territorios ocupados aumentó su ritmo desde entonces, violando, una detrás de la otra, las resoluciones de la ONU y las leyes internacionales; hoy existen ya cerca de 200 asentamientos, La ley doméstica israelí permite y alienta la construcción de colonias, pero la Convención de Ginebra prohíbe en su artículo 49 la transferencia de población del territorio ocupante al territorio ocupado. La Ley Internacional prevalece sobre la particular, lo que significa que todas y cada una de las colonias israelíes al este de la línea verde (incluida a Jerusalén Este) son ilegales.
La dimensión geográfica se estudia para perturbar en la medida de lo posible la vida palestina, de hecho, varios asentamientos por su ubicación están separando pueblos de sus campos o bloqueando el intercambio entre pueblos; pero el aspecto topográfico de estos asentamientos es probablemente la dimensión más esencial, ocupan la parte superior de los cerros con el fin de obtener una supervisión constante de su entorno en beneficio de la mejor vista sobre lo que consideran sus tierras además de constituir una autentica provocación para quien los ve; todos estos poblados cuentan con amplios miradores. El entorno es totalmente domesticado y controlado a través de un “vocabulario militarizado de la tierra".


Después de ganar un concurso entre 10 empresas, los arquitectos israelíes Rafi Segal y Eyal Weizman fueron seleccionados para representar a su país en el Congreso Mundial de Arquitectura de Berlín (2002), el libro “Una ocupación civil”, pretendía ser el catalogo de la exposición; pero ambos, exposición y catálogo fueron prohibidos por la Asociación Israelí de Arquitectos Unidos. Los autores señalaban las conexiones directas entre las operaciones militares del gobierno y la planificación y el diseño de los asentamientos israelíes en Cisjordania.
Al exponer la simple verdad de que la arquitectura y la planificación no pueden disociarse del poder político y mediante la revelación de la condición más básica de la arquitectura sistemática de Israel (y el secreto mas oculto) de los años 60 hasta nuestros días, este libro ha logrado un atasco en la profesión en su conjunto: en Israel, ya no es posible ser arquitecto sin tener en cuenta la dimensión política de cualquier arquitectura, elección o dilema.
Eyal Weizman es arquitecto y director del Centro de Investigación de Arquitectura de Goldsmiths, Universidad de Londres, ha trabajado con organizaciones no gubernamentales y grupos de derechos humanos en Israel/Palestina; aunque su exposición y publicación “Una Ocupación Civil” fue prohibida, más tarde se ha podido mostrar en Nueva York, Berlín, Rotterdam, San Francisco, Tel Aviv y Ramala
El trazado de las ciudades es de vital importancia en los conflictos bélicos, Weizman, nos explica como la guerra urbana en Palestina ha cambiado la doctrina militar del ejército israelí; las ciudades árabes son como un laberinto de calles estrechas que plantean graves problemas a la infantería tradicional, es por lo qué, en casos como Hebrón, se emplea la estrategia de la verticalidad; es decir las comunidades israelitas que se asientan en la ciudad se sitúan en las partes altas de las viviendas.
La particularidad de Hebrón, al sur de Cisjordania, es que los israelíes no solo viven en los alrededores sino también en el centro de la ciudad vieja; la “guerra” en este caso consiste en arrojar ácido a la basura o incluso cócteles molotov a la población palestina de abajo. Alrededor de la ciudad los asentamientos israelíes se encuentran cerca de las carreteras y aldeas palestinas controladas por torres de observación que sirven para filtrar el movimiento de los palestinos, la asiduidad de estos controles van en función del estado de ánimo de los soldados y las órdenes recibidas.


Ma´ale Adummim, el asentamiento israelí cerca de la ciudad palestina de Abu Dis ( en la región de Jerusalén oriental), es uno de los mayores de Cisjordania con 34.000 habitantes; al igual que muchos otros se encuentra en la cima de una colina con el fin de obtener ventajas geográficas y topográficas contra los palestinos
Los asentamientos ocupan el 1,5% del territorio cisjordano, pero sus construcciones complementarias, carreteras exclusivas para colonos que encierran a los poblados palestinos y dificultan el paso de los árabes, los convierten en áreas militares cerradas alrededor de los asentamientos confiscando las tierras de cultivo de pueblos palestinos vecinos aislando así ciudades árabes enteras y otorgando a las colonias el poder fáctico sobre el 60% de la tierra.
En Israel no existe la tierra privada donde uno pueda construir su propia casa. El suelo del estado hebreo pertenece a todos los judíos del mundo y, por tanto, es gestionado por el gobierno israelí; esto significa que es el gobierno el único que decide dónde y cuándo se construyen las viviendas

A la hora de llevar a cabo los planes urbanísticos de Israel y los territorios ocupados, el Ministerio de Vivienda asigna diversos grados de prioridad a diversas zonas de cara a invertir en desarrollo. Eso significa que en las zonas de prioridad A se pagarán menos impuestos, se obtendrán mejores hipotecas y se afrontarán menos tasas si se abre un negocio; en los últimos 30 años, prácticamente todas las zonas de prioridad A, casualmente, estaban en Cisjordania. Según la OLP, "en los últimos 10 años el crecimiento poblacional de los asentamientos israelíes en territorio palestino ha sido tres veces mayor que en el resto de los centros poblacionales de Israel".
El negocio es importante si tenemos en cuenta que la tierra le sale muy barata al gobierno israelí, puesto que las obtiene confiscándoselas a los palestinos. Esto le permite ofrecer a su propia población las viviendas que construye en unas condiciones, un precio y unas ventajas fiscales sin competencia en el interior de Israel
Los sucesivos gobiernos israelíes han hecho un gran esfuerzo para que su población sea lo menos consciente posible de la ocupación. Así, los mapas que se incluyen en los libros de texto de los niños no contienen la línea verde, Cisjordania es "Judea y Samaria"
Está claro que el conflicto divide actualmente a los arquitectos israelíes, pero no podemos ser indiferentes a la profunda implicación de los arquitectos en el expansionismo del Estado. Durante décadas, algunos arquitectos, mientras que fingen ser meros profesionales colaboraron masivamente con las agendas expansionistas de Israel, y por lo tanto tienen un papel central en el conflicto territorial que divide a Israelíes y Palestinos. Dicen que la política no afecta a la arquitectura, pero los arquitectos y urbanistas han sido “armas” del estado israelí: borran la antigua cartografía y crean una nueva en su lugar.

El hecho de que las operaciones militares más contemporánea se celebran en las ciudades sugiere la urgente necesidad de reflexionar sobre una relación emergente entre los conflictos armados y el entorno construido y en los términos que se están empleando actualmente para las expansiones urbanas de las zonas en conflicto.


"Bajo el yugo de nuestras mañanas
el sol se desmorona
y en la oscuridad de nuestros pasos
el jadeo se enciende:
estas patrias incompletas
en que parecemos ser
nada más que prisioneros de guerra"

Ibrahim Nasrallah.
(Foto Palestina, Ismail Shammut)

lunes, 16 de agosto de 2010

CHERNÓBIL. EL SILENCIO DE LA CIUDAD ENVENENADA




El 26 de Abril de 1986,un sobrecalentamiento produce la explosión del reactor número 4 de la Central Nuclear de Chernóbil emitiendo 500 veces más radiación que la bomba atómica que cayó sobre Hiroshima en 1945; Pripyat, la ciudad construida en 1970 para alojar a los trabajadores de la Central Nuclear sufrió las consecuencias directas del peor accidente de la historia de la energía nuclear y se convirtió en la ciudad abandonada más grande del mundo.

La ciudad fue evacuada 36 horas después del accidente, y se llevó a cabo en tan solo tres horas; a la población se les dijo que esta evacuación sería de carácter temporal y tomaron las pertenencias necesarias para unos días dejando atrás incluso sus anímales domésticos, pero la realidad sería muy distinta, jamás volverían a sus casas; sus muebles, ropas y objetos personales estaban contaminados; en sus calles plazas y jardines nunca volverían a oírse llantos ni cantos de niños. Pripyat quedó congelada en el tiempo, como una ciudad fantasma, como un mundo muerto, un mundo de silencio que no podrá ser habitado al menos en 900 años en un área de aproximadamente 30 Km donde se ubican además 94 aldeas. Las carreteras permanecen cerradas hasta que vuelvan a abrirse al tráfico de nuevo……dentro de “unos cuantos siglos”



Las ruinas de Pripyat son restos de algo que una vez vivió y respiró. Actualmente sólo investigadores y científicos patrullan sus calles, pero ¿por qué las ruinas y los lugares abandonados actualmente no son objeto de estudios antropológicos al igual que los restos arqueológicos del pasado? Estoy convencida que los restos del presente nos dan la oportunidad de examinarnos a nosotros mismos y a las sociedades en las que vivimos de manera crítica. Estos edificios, plazas, jardines y calles abandonadas son nuestros espejos y revelan tan claramente el comportamiento humano como los restos de las sociedades del pasado que se estudia a través de la arqueología.
Analizar los restos de “algo” siempre nos da información sobre la sociedad que los generó. “El perfume de la basura” de David Platt (2004), nos recuerda cómo podemos analizar la pautas de comportamiento de una sociedad por “las cosas que tiramos”, algo que era eminentemente útil en un momento deja de serlo y se abandona, ¿podemos percibir los edificios abandonados como basura?
Esta ciudad abandonada es el reflejo a mayor escala de los problemas sociales, ambientales y políticos que vivimos en la actualidad
Mientras los sucesivos gobiernos siguen negándose a reconocer Chernóbil como vinculo directo con los problemas de salud, la realidad es un 2.400 por ciento de aumento en la incidencia de cáncer de tiroides, 250 por ciento de aumento de deformidades congénitas de nacimiento y un incremento de 100 por cien de canceres como leucemia.
Pripyat fue diseñada como la ciudad “modelo socialista” en el distrito de Kiev, Ucrania. En 1985 la ciudad tenía 47.500 habitantes y el aumento previsto era de 2.000 personas al año.
La planificación la llevó a cabo el arquitecto NiKolai Ostozhenko con una arquitectura que evidencia el modelo comunista de la época, todos los edificios de apartamentos se construyen con un diseño y color uniforme, situándose en el centro los edificios culturales y representativos.

Podemos comprobar cómo los reactores son visibles desde las proximidades de la ciudad; mirando estas fotos no puedo evitar hacer una comparación con la ciudad de Pompeya, cuyos restos arqueológicos han demostrado que se construyó en la base de un volcán, con la gran diferencia que en este caso el “volcán” ha sido construido por el hombre; posteriormente el arquitecto manifestó “su pesar” por haber construido los reactores tan cerca de la ciudad.
Curiosamente en ucraniano Chernóbil es el nombre de una planta, ajenjo. Esta palabra asusta a los creyentes del lugar. Quizá la razón de ese temor entre la gente religiosa es que la Biblia menciona Ajenjo en el Apocalipsis, el cual predice el fin del mundo….
En los alrededores de la ciudad, nos encontramos con desoladores restos de edificaciones e instalaciones agrícolas e incluso algún que otro habitante (generalmente ancianos) que se negaron a abandonar el lugar. Existen puestos de control y se necesita un permiso especial para traspasar la zona de exclusión.
Antes de entrar en la ciudad y como si de un monstruo diabólico se tratara aparecen las ruinas del Reactor, que se ha convertido en una especie de paraíso para animales salvajes sobre los que los venenos nucleares han alterado su estructura genética y reportado mutaciones grotescas. Los lobos y jabalíes crecen rápidamente y ocupan casas y bodegas abandonadas.
En 1986 los bosques adyacentes a esta zona se volvieron de color rojo brillante por la radiación, se cortaron los árboles y se enterraron bajo 1m de tierra.
A primera vista, la "Ciudad Fantasma" parece una ciudad normal. Hay una parada de taxis, una tienda de comestibles, la colada de alguien está tendida en el balcón y las ventanas están abiertas. Pero cuando vemos un eslogan en un edificio que dice: " el partido de Lenin nos llevará al triunfo del comunismo" te das cuenta de que esas ventanas estaban abiertas para el aire de la primavera de Abril de 1986.
En estos momentos es seguro estar al aire libre en la ciudad, es dentro de las casas donde está el peligro real.
El parque es el lugar más radiactivo de la ciudad porque está directamente frente a la planta nuclear. Se dice que las gentes corrían por sus vidas mientras buscaban a sus niños entre el humo atómico.
Las fotos de la guardería y el parque hablan por sí mismas y no tengo palabras para describirlas.
La escultura de Prometeo robando el fuego a los dioses y dándoselo a los humanos que estaba situada en el centro de la ciudad fue trasladada a la planta nuclear tras el accidente.
El Sarcófago seguirá siendo radiactivo 100000 años. La edad de las pirámides de Egipto es de entre 5000 y 6000 años. Cada época cultural aportó algo a la humanidad, algo inmortal, y nosotros aportamos el Sarcófago de Chernóbil, la construcción que va a sobrevivir más que todos los símbolos de la época y aún más que las pirámides.

"Todo fue planeado de antemano
en esta utopía al revés
que no permite cambios.

Las calles y veredas
se reemplazaron por calles
y veredas internas;
corredores interminables,
idénticos, y callejones
verticales por donde van
y vienen los ascensores
sin llegar jamás al último
piso o la planta baja.

Afuera, parques desiertos
donde merodean sueltos
perros policiales en la noche,
tras rejas a prueba de ciclones
coronadas con alambre de púas
y carteles que advierten:
Keep Out! No trespassing!"
Jaime Millán. (Foto. "Chernóbil". Jaume Pitarch)


miércoles, 4 de agosto de 2010

TURISMO EN LA "GREEN ZONE". BIENVENIDOS AL BAGDAD PROHIBIDO A IRAQUÍES.

Para la inmensa mayoría de los iraquíes, los palacios que Saddam Hussein construyó durante su mandato eran un símbolo inaccesible de la opulencia del régimen; sólo podían atisbar las recargadas fachadas tras los muros y fantasear con la opulencia de lujosos interiores de los que disfrutaban un puñado de elegidos del régimen.
Casi ocho años después de la desaparición del dictador, las residencias siguen siendo igualmente impracticables para los ciudadanos, ahora son las dependencias de los ministros del nuevo Irak, el lugar escogido por las embajadas para levantar sus fortines y la zona de recreo de los soldados atrincherados en la llamada "Zona Verde" o Zona Internacional; la mini ciudad fortificada creada por Washington para mantener a sus hombres alejados del Bagdad poblado por los iraquíes.
La Zona Internacional o Zona Verde es una burbuja aislada del resto de la ciudad (Zona Roja) por numerosos puestos de control, rollos de alambre de púas, y losas de hormigón armado a prueba de explosiones. Corresponde con lo que era el antiguo complejo residencial de Hussein: Palacios, Villas de familiares y amigos, bunker subterráneo, tumba del soldado desconocido, museo militar, Hotel Rasheed ( al-Rashid), centro de convenciones y grandes parques que fueron el hogar de los famosos leones devoradores de hombres de Saddam.
Es un lugar autosuficiente en todos los aspectos, está defendida por tanques y vehículos de combate, y se prohíbe el paso a la población iraquí. Los funcionarios extranjeros, rara vez abandonan ésta zona o lo hacen acompañados por guardaespaldas y en vehículos blindados
La Zona Verde es el centro y el símbolo del poder de EE UU en Irak. Una vez consumada la invasión de Irak, los estadounidenses ocuparon el Palacio Republicano, núcleo del poder y residencia oficial de Saddam y tal y cómo hizo el dictador, restringieron el acceso a toda ésta zona amurallada.













En la llamada Zona Roja (el resto de Bagdad), dos millones de personas se hacinan en un espacio concebido para unas 50.000; a la ausencia de zonas verdes, la acumulación de basuras y el alcantarillado al aire libre que ya era problemático en tiempos de Saddam, se suman ahora los socavones de los coches bomba, los impactos de artillería en las casas y los destartalados puestos de control en los cruces de las principales avenidas
Si en el exterior de la Zona Verde reina el caos circulatorio, la falta de seguridad y de electricidad, dentro se lleva a rajatabla las normas de tráfico por el Ejército y por la policía militar que garantiza la seguridad y varios generadores suministran electricidad suficiente.. Alberga ocho embajadas internacionales (entre ellas la norteamericana, la mayor delegación diplomática de este país en todo el mundo, algo apreciable por la longitud del muro que la protege), los cuarteles de la misión de la OTAN en Irak, así como diez bases militares y varios aeródromos.
Sus habitantes pueden encontrar en su interior restaurantes al mejor estilo estadounidense, con comida traída directamente del vecino Qatar por Halliburton, la empresa privada que tiene el mayor volumen de contratos en Irak. Allí también puede disfrutar del Bagdad Country Club, un especie de Café de Rick pero sin Humphrey Bogart, donde se pueden degustar la cocina árabe y europea hecha por un chef procedente de uno de "los restaurantes más selectos de Beirut", tal y como se promociona en su página web.
Pero estos “nuevos pobladores” parecen ignorar por completo la riqueza artística, histórica y cultural del lugar en el que se encuentran tal y como queda reflejado en la “esperpéntica” Guía Turística, (manual a lo Lonely Planet) propuesta por el diplomático Richard Houghton, ex comandante de Marines de EEUU escrita en 2006 y actualizada en 2007, para animar a los estadounidenses a visitar Bagdad.


La zona verde de Bagdad, no es sólo el epicentro de las fuerzas americanas en Irak, también es un lugar encantador para pasar unas vacaciones”…….. con estas palabras comienza su autor la guía, en la que recomienda como lugares de interés, los palacios de Hussein, el complejo de la cancillería de EEUU, el palacio de Uday….”con una gran piscina y pantallas al aire libre para ver películas”…… , las casas de las hijas de Saddam y…”otras grandes haciendas rodeadas de estanques y fuentes”….
Mención aparte tienen sus recomendaciones: “Para entrar en cualquier edificio custodiado hay que tener precaución. Los guardas, civiles o militares, pueden disparar antes de preguntar”, advierte en la primera página. Las expectativas que sugiere al lector para visitar estos lugares no se quedan atrás:….”podrá sentirse todo un reportero de guerra en el Hotel Rashid, desde donde las televisiones internacionales retransmitieron las dos Guerras del Golfo”………
No puedo evitar sentir nauseas cuando continuo con la lectura de la guía.
Para Houghton, “La Zona Verde es a Irak lo que un ‘safari park’ es a la selva”. Ese ‘safari park’ a la americana es el complejo de palacios y villas del dictador Sadam Husein situado a orillas del Tigris, donde se asentó EEUU tras invadir el país
Para ellos, Bagdad ha dejado de ser la ciudad de “las mil y una noches”, capital del califato Abasí fundada por Al Mansur en el siglo VII, y tampoco la reconocen en su época de esplendor moderno, cuando atrajo arquitectos de la talla de Frank Lloyd Wright, Le Corbusier, Alvar Aalto, Josep Lluís Sert, Walter Gropius, Ricardo Bofill o Robert Venturi.
Detrás de una de esas empalizadas coronada con alambre de espino se esconde un elegante edificio racionalista del arquitecto catalán Josep Lluís Sert (1902-1983). El inmueble fue construido en 1955 para albergar la Embajada de Estados Unidos en Bagdad. Su localización, junto al Tigris y al lado del Palacio Real, no podía ser mejor. Sin embargo, cuando los norteamericanos entraron en la ciudad ignoraron la belleza estética de la obra de Sert e instalaron su cuartel general en el vecino palacio, hacía tiempo afeado por la ampliación que ordenara Sadam Husein.
Sadam no se conformaba con encargar los proyectos. Quería dejar su impronta personal en ellos, lo que sin duda determinó el estilo kitsch imperial de la arquitectura iraquí a partir de los ochenta. "Él era el arquitecto". Poco a poco se abandonaron las obras públicas en favor de los encargos individuales, palacios para los altos cargos del régimen y sus familias, y obras grandilocuentes como el Monumento a la Victoria (las dos espadas cruzadas) o la Mezquita de la Madre de Todas las Batallas. El buen gusto se había quedado atrás hasta que llego el pueblo americano para alabar estas edificaciones
Es muy seguro que la mayoría de los integrantes de los contingentes militares de la coalición (Estados Unidos y Gran Bretaña) que atacó a Irak, incluyendo sus mandos, ignoraron los patrimonios culturales que contemplaron sus batallas, como el faro de Alejandría, el Canal de Suez, Basora, Babilonia…. y toda la Mesopotamia milenaria, la antigua tierra de caldeos, asirios y sumerios, donde se desarrollaron las culturas que bridaron al mundo actual la base de su organización social y la fuente de la escritura.












Hace poco más de un año, los medios destaparon un proyecto del Gobierno de EEUU para convertir la zona verde de Bagdad en un gran complejo turístico para ricos, lleno de boutiques de lujo, torres de oficinas, comercios y campos de golf.
Éste no es el primer proyecto arquitectónico de envergadura que EE UU lleva en esta zona blindada de Bagdad: el pasado mes de junio se filtraron los planos y proyecciones de cómo iba a ser su embajada en la capital iraquí. Además de ser el recinto diplomático más grande de EE UU en el exterior, la futura embajada contará con las medidas de seguridad más extremas. El precio final de la obra puede ascender a unos 650 millones de dólares.
















El proyecto en la Zona Verde cuenta con la construcción de un campo de golf, el "Tigris Woods Golf and Country Club", centros comerciales y un estadio de fútbol, además de varios hoteles de lujo. A todo éste conjunto de nuevas edificaciones hay que sumar el acuerdo de 300 millones de dólares al que llegó una empresa constructora de California especializada en parques de atracciones para reconstruir el maltrecho zoo de Bagdad (uno de los caprichos que tenía Saddam Hussein y cuyos animales fueron abandonados a su suerte tras la invasión estadounidense) y varios centros de ocio.
.El desarrollo costaría unos 2.700 millones de euros y lo llevarían a cabo el Pentágono y varios inversores extranjeros. Hasta después de la guerra, el negocio de la guerra seguirá siendo jugoso.
También resulta difícil, con semejantes instalaciones, confiar en que la retirada norteamericana que debería completar su primera etapa en agosto y culminar en el verano de 2011 devuelva a los iraquíes el control de la zona más lujosa de todo Bagdad.

"Oh! niños de mi patria
donde el sol no sale
y la primavera
no le da visitas.
Vosotros que vendéis vuestra niñez
por hogazas de pan
y por latas vacías y oxidadas
dejadme abrazaros entre mis manos.
Habéis olvidado
los nombres de vuestras escuelas,
los momentos de la inocencia,
y ante todo
habéis olvidado que
aún sois niños".
Isa Al-Yasiri: Poeta iraquí. (Cárceles de Irak. Botero)